Ya había probado ashwagandha sola y me gustó, así que esta versión con magnesio me cerró todavía más. La tomo a la noche y siento que llego al final del día menos picada de ansiedad y duermo más profundo. El magnesio encima me ayudó con unos calambres que tenía en las pantorrillas de tanto reformer. Para épocas de estrés es de lo mejor que probé.