Cuando una paciente viene con el hierro por el piso y el sulfato ferroso le revienta el estómago, el bisglicinato suele ser la salida. Se absorbe bien y no constipa tanto. Este cumple. Eso sí, el hierro conviene tomarlo lejos del café y de los lácteos, y siempre bajo control de análisis, no a ojo. No es para automedicarse.
Cuando una paciente viene con el hierro por el piso y el sulfato ferroso le revienta el estómago, el bisglicinato suele ser la salida. Se absorbe bien y no constipa tanto. Este cumple. Eso sí, el hierro conviene tomarlo lejos del café y de los lácteos, y siempre bajo control de análisis, no a ojo. No es para automedicarse.